Retorno de la cápsula de carga Dragon CRS-21 de SpaceX/NASA

La cápsula Dragon CRS-21 ha finalizado este 14 de enero (UTC) su misión de poco más de 38 días en el espacio, tras reabastecer de experimentos científicos, suministros y demás carga a la Estación Espacial Internacional (ISS).
Lanzada el 6 de diciembre de 2020 a las 16:17 UTC a bordo de un cohete Falcon 9, la cápsula Cargo Dragon 2 con distinción serial C208 llegó a la ISS el 7 de diciembre a las 18:40 UTC, y se acopló de forma automática al puerto IDA-3 del módulo Harmony (nádir). Con esto se completó el vuelo espacial no tripulado #235 a la estación, y el #230 exitoso.

Despegue del Falcon 9 con la cápsula Dragon CRS-21. [SpaceX]

La Dragon amerizó en el Golfo de México, frente a las costas de Florida, el 14 de enero a la 01:27 UTC, cargada de cerca de 2 toneladas de experimentos científicos y carga variada. Esta es la primera vez en la que carga y experimentos que regresan de la estación lo hacen en la costa de Florida, desde el retiro del transbordador espacial. Anteriores Dragon de carga lo hacían en el Océano Pacífico, frente a las costas mexicanas de Baja California.

En cápsula espacial, helicópteros, barcos, aviones y automóviles, los experimentos científicos que regresan de la ISS emprenderán el primer viaje de su tipo para que estos sean analizados por investigadores en la Tierra, en tiempo récord.

Amerizaje de la Crew Dragon Demo-2 en mayo de 2020. Usada para fines ilustrativos. [SpaceX]
Barco GO Navigator, que apoya en las operaciones de recuperación de la cápsula. [NASA/Mike Downs]


Después de que un barco de SpaceX saca a la cápsula del agua, un equipo extrae los experimentos más críticos de tiempo de la nave y los sube a un helicóptero; este las regresará al Centro Espacial Kennedy tan solo unas horas después del amerizaje. Cualquier carga científica restante regresará en una segunda carga de helicóptero o permanecerá a bordo del barco y será trasladada al puerto.

Añadido a esto, los experimentos también serán transportados en avión, camión, auto y demás medios de transporte, para ser analizados por variedad de investigadores aquí en la Tierra.

Los experimentos de la estación espacial que regresan incluyen:

  • Cardinal Heart, que estudia cómo los cambios en la gravedad afectan las células cardiovasculares a nivel celular y tisular utilizando tejidos cardíacos diseñados en 3D, un tipo de chip de tejido. Los resultados podrían proporcionar una nueva comprensión de los problemas cardíacos en la Tierra, ayudar a identificar nuevos tratamientos y respaldar el desarrollo de medidas de detección para predecir el riesgo cardiovascular antes del vuelo espacial.
  • Space Organogenesis, un estudio de la agencia espacial japonesa (JAXA) que demuestra el crecimiento de brotes de órganos en 3D a partir de células madre humanas para analizar cambios en la expresión genética. Los resultados de esta investigación podrían mostrar las ventajas de utilizar la microgravedad para los desarrollos de vanguardia en la medicina regenerativa y pueden contribuir al establecimiento de las tecnologías necesarias para crear órganos artificiales.
  • El Experimento de Adhesión y Corrosión Bacteriana, que identifica los genes bacterianos utilizados durante el crecimiento de biopelículas, examina si estas biopelículas pueden corroer el acero inoxidable y evalúa la eficacia de un desinfectante a base de plata. Esta investigación podría proporcionar información sobre mejores formas de controlar y eliminar las biopelículas resistentes, contribuyendo al éxito de futuros vuelos espaciales de larga duración.
  • Producción de Fibra Óptica, que incluye el retorno de fibras ópticas experimentales creadas en microgravedad utilizando una mezcla de circonio, bario, lantano, sodio y aluminio. Este ayudará a verificar los estudios experimentales que sugieren que las fibras creadas en el espacio deberían exhibir cualidades muy superiores a las producidas en la Tierra.
  • Rodent Research-23, una investigación con ratones a bordo. Este experimento estudia la función de las arterias, las venas y las estructuras linfáticas del ojo y los cambios en la retina antes y después del vuelo espacial. El objetivo es aclarar si estos cambios afectan la función visual. Al menos el 40 por ciento de los astronautas experimentan una discapacidad visual conocida como síndrome neuroocular asociado a los vuelos espaciales de larga duración, lo que podría afectar negativamente al éxito de la misión.

La carga dentro de la cápsula Dragon que fue lanzada a la ISS en diciembre. [NASA]

 

 

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