¡EE.UU vuelve a la Luna 52 años después!

El módulo lunar Odysseus, de Intuitive Machines, ha aterrizado (con complicaciones) cerca del cráter Malapert A en el Polo Sur lunar, marcando la vuelta de EE.UU a la Luna. Este logro, realizado en colaboración con SpaceX y bajo el programa CLPS de la NASA, representa un avance crucial en el proyecto Artemis, apuntando hacia una era de descubrimientos y exploración espacial sin precedentes.

Suelo lunar. Foto tomada por Odysseus.
Imagen del suelo lunar tomada por Odysseus. Intuitive Machines.

 

El alunizaje no ha sido nada fácil. Después de una espera tensa de más de 15 minutos, el control de misión ha recibido una débil señal del aterrizador. Seguidamente, el director de la misión ha comunicado que Odysseus se encuentra en suelo lunar. Así que podemos decir que ¡EE.UU ha vuelto a la Luna 52 años después!

En una conferencia de prensa realizada horas después del hito, las personas al mando de la operación comunicaron que IM-1 Nova-C está de lado en la superficie lunar. Lo detalló de una manera muy gráfica con una el CEO de Intuitive Machines tumbando hacia un lado, con un dedo, una pequeña maqueta de la sonda. Por ahora, la mejor parte es que, al menos, se liberó esta imagen tomada a 10km, antes del descenso propulsado:

Imagen lunar. Intuitive Machines.
Primera imagen lunar de IM-1 Nova-C. Intuitive Machines.

 

Aún con todo, la empresa norteamericana Intuitive Machines, en colaboración estrecha con SpaceX y respaldada por el programa Commercial Lunar Payload Services (CLPS) de la NASA, ha logrado un hito sin precedentes con el primer aterrizaje lunar comercial. El aterrizador IM-1 Nova-C, bautizado como Odysseus, aterrizó cerca del cráter Malapert A, en una región estratégica del Polo Sur lunar. Todo y tener el problema en las comunicaciones, podemos decir que  la misión ha sido un éxito. Lo hemos sufrido en directo aquí.

Queda abierta la incógnita de hasta qué punto serán útiles los instrumentos científicos y tecnológicos que reposan sobre la gris y arenosa estampa lunar. En el último subapartado de este articulo se detallan cuáles son y que uso se prevé que tengan. Saber esto va a ser fundamental para las próximas misiones del programa Artemis.

 

Un aterrizaje lunar pionero

El éxito de Odysseus en el Polo Sur lunar ofrece una ventana única para estudiar esta región poco explorada, esencial para futuras misiones humanas y robóticas. Este ha sido el retorno de los EE.UU a la superficie lunar 52 años después, en la misión Apolo 17 en diciembre de 1972. En aquel momento, fueron humanos y robots los que pisaron la superficie de nuestro satélite y, ahora, solo lo va hacer un robot (Odysseus).

También, es importante destacar que el aterrizador de Intuitive Machines no estaba destinado a ser el que hiciera retornar a los estadounidenses a la luna. El 8 de enero de este mismo año despegó el cohete Vulcan Centaur de ULA, con el módulo lunar Peregrine, de la empresa privada Astrobotic. Se esperaba que Peregrine alunizara en la región de latitud media de la Luna llamada Sinus Viscositatis, o Bahía de la Pegajosidad, el 23 de febrero de 2024. Sin embargo, un fallo en la propulsión del módulo impidió que pudiera orientar sus paneles solares correctamente, lo que le hizo perder combustible y, por lo tanto, no pudo alunizar. Esto ha llevado a Odysseus a recoger robar el destino de Peregrine como primer aterrizador comercial sobre la Luna.

 

Detalles del lanzamiento

Desde el emblemático Complejo de Lanzamiento 39A del Centro Espacial Kennedy, el aterrizador Odysseus inició su viaje hacia la Luna a bordo de un cohete Falcon 9 de SpaceX el pasado 15 de febrero. La primera etapa del cohete, B1060 completó su decimoctavo vuelo y aterrizó nominalmente en LZ-1. En paralelo, la embarcación Bob jugó un papel crucial en la recuperación de las cofias, demostrando la creciente tendencia hacia misiones espaciales sostenibles. Lo vimos en vivo aquí.

 

Misión científica y tecnológica

El objetivo principal de esta misión es entregar una variedad de cargas útiles a la región del polo sur de la Luna, una parte del satélite que permanece inexplorada. Estas cargas incluyen instrumentos científicos y demostraciones tecnológicas que buscan allanar el camino para futuras exploraciones humanas y robóticas de la Luna. La importancia de la misión IM-1 va más allá del mero acto de aterrizar en la superficie lunar; representa un momento crucial en la narrativa en curso de la exploración espacial, donde las empresas privadas desempeñan un papel cada vez más vital.

A través de la iniciativa de Servicios de Carga Útil Lunar Comercial (CLPS) de NASA, la misión IM-1 forma parte de una estrategia más amplia para fomentar una presencia sostenible en la Luna, facilitando el descubrimiento científico, la utilización de recursos y el desarrollo de infraestructura lunar. El conocimiento y la experiencia obtenidos de esta misión serán invaluables para dar forma a futuras misiones a la Luna y más allá.

Aterrizador IM-1 Nova-C (Odysseus). Intuitive Machines.
Aterrizador IM-1 Nova-C (Odysseus). Intuitive Machines.