La NASA encuentra agua en la superficie lunar iluminada

El Observatorio Estratosférico de Astronomía Infrarroja (SOFIA), que se encuentra montado sobre un Boeing 747, de la NASA ha confirmado la presencia de agua en la superficie de la Luna iluminada por el sol. Este descubrimiento indica que el agua se puede distribuir por la superficie lunar, y no se limita a lugares fríos y sombreados.



Fuente: NASA

 

 

Mediante el observatorio SOFIA y su cámara infrarroja la NASA ha detectado moléculas de agua en el cráter Clavius. Este es uno de los cráteres más grandes visibles desde la Tierra, ubicado en el hemisferio sur de la Luna. Las observaciones anteriores de la superficie de la Luna detectaron alguna forma de hidrógeno, pero no pudieron distinguir entre el agua y su pariente químico cercano, el hidroxilo.

A modo de comparación, el desierto del Sahara tiene 100 veces la cantidad de agua que SOFIA detectó en el suelo lunar. Pero, a pesar de las pequeñas cantidades, el descubrimiento plantea nuevas preguntas sobre cómo se crea el agua y cómo persiste en la dura superficie lunar sin aire. Los resultados se publican en el último paper de Nature Astronomy.

“Aún no sabemos si podemos usarla como recurso, pero aprender sobre el agua en la Luna es clave para nuestro programa de exploración Artemis”

Son las declaraciones de Jim Bridenstine, administrador de la NASA, tras la publicación del hallazgo. El programa Artemis se podría ver influenciado por este descubrimiento. El cráter Clavius puede ser una posible zona de aterrizaje para los futuros astronautas.

SOFIA tendrá como objetivo determinar si el agua es accesible y útil en sus próximos vuelos. Si lo fuera, los viajes a la Luna serían menos costosos.

El agua es fundamental para la exploración espacial ya puede servir para hacer combustible, oxígeno y por supuesto para beber. A demás, es muy pesada para transportar, por tanto, los cohetes se podrían ahorrar litros de peso.

 

 

También buscará agua en otros lugares iluminados por el sol y durante las diferentes fases lunares. El objetivo es  aprender más sobre cómo se produce, almacena y mueve el agua a través de la Luna. Los datos se sumarán al trabajo de futuras misiones a la Luna, como el Volatiles Investigating Polar Exploration Rover (VIPER) de la NASA. De esta forma se podrán crear los primeros mapas de recursos hídricos de la Luna.


Arriba la Luna, la ubicación del cráter Clavius y las moléculas de agua. Abajo el Boeing 747SP que contiene el observatorio SOFIA. Montaje hecho por la NASA.

Hasta ahora se conocía la existencia de agua en forma de hielo en las en zonas oscuras y profundas de la Luna, y por tanto, poco accesibles para futuros robots o astronautas.

“Ahora sabemos que está ahí. Este descubrimiento desafía nuestra comprensión de la superficie lunar y plantea preguntas intrigantes sobre los recursos relevantes para la exploración del espacio profundo”.

Declaraciones de Paul Hertz, director de la División de Astrofísica en la Dirección de Misiones Científicas en la sede de la NASA en Washington.